Después del primer mes usando las pasarelas Zero Trust en nuestra planta de ensamblaje, el cambio en la seguridad perimetral es evidente. Antes teníamos dudas sobre el aislamiento de los terminales SCADA, pero la implementación fue directa: cada nodo M2M ahora verifica su identidad antes de transmitir cualquier dato. La latencia no aumentó, lo que era mi mayor preocupación. El equipo de Healthedcpd Cyber configuró las reglas de microsegmentación en dos jornadas, sin detener la producción. Lo que más valoro es que las alertas de intentos de conexión no autorizados se redujeron a cero. Para una fábrica que maneja propiedad intelectual de diseños industriales, esto es tranquilizador.
El cifrado de extremo a extremo en los canales de datos M2M funciona sin interferir con los protocolos Modbus TCP que usamos. La consola de monitoreo muestra el estado de cada pasarela en tiempo real. Un detalle concreto: antes de este despliegue, teníamos un firewall de software que se caía cada dos semanas. Ahora, con el hardware dedicado, no hemos tenido una sola interrupción. La inversión inicial se justifica con solo mirar el registro de amenazas bloqueadas en el primer mes.